Un sol para los chicos

Desde pequeños cuando empezamos a dibujar cielos, nubes y entre ellas a nuestro sol, no sé si por enseñanza o ya lo teníamos naturalmente siempre pintábamos al sol de color amarillo. Con el trascurso de los años alguno (y no me incluyo) fueron perfeccionando sus dibujos pero jamás dudamos del color de nuestra estrella mas cercana.

¿Pero de qué color es en realidad nuestro sol?

El sol es de color blanco. La luz del sol está compuesta por luces de varios colores, que son los mismos colores del arco iris. Como todo cuerpo incandescente, el sol emite luz en un espectro continuo de colores, siendo el color verde el más intenso, que restado al azul del cielo, se traduce en amarillo para la vista humana. Un objeto blanco es aquel que refleja por igual todos los colores que recibe como por ejemplo la nieve y las nubes, ya que si el sol fuera amarillo, la nieve y las nubes serían amarillas.

A pesar de que los humanos perciben el sol de color amarillo cuando lo ven directamente, es en realidad blanco. El sol está formado por varios gases, como helio, hidrógeno y otros elementos, y es tan caliente que emite una luz blanca. Si observaras el sol en el espacio exterior en lugar de hacerlo desde la atmósfera de la Tierra, parecería ser blanco en vez de dorado. Esto se debe a que la apariencia de sus rayos se distorsiona al pasar a través de la atmósfera terrestre.

Aun no se conoce porqué a la luz del Sol le faltan algunos colores. Aquí arriba se ven todos los colores visibles del Sol, producidos al pasar la luz del Sol a través de un dispositivo parecido a un prisma. El espectro de arriba se creó en el Observatorio Solar McMath-Pierce y muestra, en primer lugar, que aunque nuestro aparentemente amarillo Sol emite luz de prácticamente todos los colores, parece sin embargo más brillante en luz verde-amarillenta.

La NASA hizo un mosaico de los colores que emite el Sol, más allá del amarillo con el que nuestros ojos lo perciben. Con este propósito, hizo un mosaico de fragmentos de imágenes del Sol captadas por diversas longitudes de onda que permiten ver más allá de las gamas visibles para el ojo humano.

Las ondas de luz de diferente longitud transmiten información sobre los diversos componentes de la superficie de la estrella y su atmósfera, por lo que los científicos de la NASA pudieron “pintar” una imagen completa de los constantes cambios experimentados por nuestra estrella.

Seguramente aunque nuestros pequeños y nosotros sigamos pintando al sol de color amarillo, como nuestros ojos lo pueden percibir desde la Tierra siempre es bueno conocer un poquito más de la estrella más importante de nuestras vidas y a la cual le debemos el seguir viviendo.

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