Análisis de un impacto marciano.

Las complejas figuras que se ven en la imagen de arriba de ese cráter del planeta Marte son debido al choque de un meteorito sobre la superficie helada. El impacto de cometas y asteroides va dando forma a las superficies de los planetas y lunas rocosos de nuestro Sistema Solar; esto ha pasado desde el comienzo, hace 4.600 millones de años, mostrando, además, las condiciones ambientales en el momento de la formación.

Durante un impacto, la energía transmitida al terreno hace que el cuerpo y partes de la superficie se fundan, a veces evaporizándose; y grandes cantidades de material salen de la superficie y salpican los alrededores, donde formarán un manto de residuos. Las características del material eyectado ofrecen información sobre las condiciones de la superficie del planeta y su entorno general.

El cráter de 32 km de diámetro que ocupa el centro de la imagen se formó en un momento en que había agua o hielo cerca de la superficie. La energía del impacto calentó el agua subsuperficial, haciendo que fluyera con mayor facilidad y provocando un aspecto líquido del manto de material expulsado.

Los alrededores del material excavado generalmente muestra una elevación en cresta: a medida que el flujo fue reduciendo su velocidad, los restos se fueron acumulando, empujando el material periférico hasta formar terraplenes. 
Muchos cráteres en Marte muestran este patrón, en ocasiones con múltiples capas de eyecciones. Acá se pueden identificar hasta tres capas de lóbulos de eyección, algunas de las cuales terminan formando terraplenes. Estos depósitos de eyecciones de varias capas pueden ser el resultado de una combinación del impacto en una capa subsuperficial saturada de agua y la interacción del material eyectado con la atmósfera.

Este cráter se encuentra situado en el norte de la cuenca de impacto Hellas que, con sus 2.300 km de diámetro, constituye una de las mayores del Sistema Solar. Se sospecha que esta región constituyó la cuenca de desagüe de un lago. En la parte sur de la imagen principal hacia la izquierda se aprecian canales que se suman a las pruebas que demuestran el pasado acuático de la región.

Fuente: ESA

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