La evaluación y el análisis de la pérdida de hielo de la Antártida

Para el estudio del deshielo del continente blanco se han utilizado datos de varios satélites, destacándose CryoSat y la misión Sentinel-1 de Copernicus, de la ESA. CryoSat tiene un altímetro radar, diseñado para medir los cambios en la altura del hielo, y con eso, su volumen. Además mide cambios en los márgenes de los mantos de hielo, donde se producen partos en forma de iceberg. Los dos satélites de la misión de radar Sentinel-1, pueden tomar imágenes de la Tierra independientemente de las condiciones meteorológicas y de iluminación, algo esencial durante los meses de oscuridad del invierno polar, además de ver el movimiento de los hielos.

El director de los Programas de Observación de la Tierra de la ESA, Josef Aschbacher, comentaba “ CryoSat y Sentinel-1) están contribuyendo de forma significativa a que comprendamos cómo las capas de hielo responden al cambio climático y afectan al nivel del mar, algo que nos preocupa sobremanera. […] Aunque estos impresionantes resultados demuestran nuestro compromiso con la investigación del clima a través de esfuerzos como la Iniciativa sobre el Cambio Climático y otras actividades de explotación de datos científicos, también indican lo que se puede conseguir al colaborar con nuestros colegas de la NASA. […] En cualquier caso, de cara al futuro es importante que contemos con satélites que sigan midiendo el hielo terrestre para mantener un registro de los datos climáticos del manto de hielo”.

La pérdida tres veces mayor del hielo de la totalidad del continente se debe en parte a que los glaciares fluyen más rápido en la Antártida Occidental y la península Antártica. La Antártida Occidental ha experimentado el mayor deshielo, pasando de perder 53.000 millones de toneladas al año en los 90’s a 159.000 millones de toneladas al año en 2012. La razón principal de esto es el rápido retroceso de los glaciares de Pine Island y de Thwaites, por la mayor temperatura del agua marina.

Eric Rignot, del Laboratorio de Propulsión a Reacción (JPL) de la NASA, agregó: “Las mediciones recopiladas por los satélites de radar y Landsat a lo largo de los años han documentado los cambios en los glaciares que rodean la Antártida con un nivel de precisión sorprendente, por lo que contamos con información exhaustiva y detallada para comprender los cambios en el flujo del hielo en la Antártida y su efecto al aumentar el nivel del mar en todo el mundo”.

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Post Author: Matias Olate

22 años. Futuro Geólogo. Divulgador científico. Estudiantes de Ciencias en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UNCuyo. Escritor, un libro en mi haber y dos en proceso. Locutor en Radio Nacional Malargüe. Programador Júnior en Java (muy junior). Community Manager en Planetario Malargüe. Capacitador básico en Ciencias Exactas en el Planetario Malargüe. Guía de Sitio. 02/11/95

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