La Antártida se está elevando gracias al manto debajo de ella

Es un hecho, la Antártida se está “yendo hacia arriba”, aunque ciertas partes de la corteza terrestre se elevan lentamente por el ajuste eustático, se ha descubierto mediante el uso de GPS que en la Antártida Occidental este cambio es mucho más rápido que en ninguna otra zona del planeta. Con ayuda de la misión sobre gravedad GOCE de la ESA, se ha podido entender que el manto que está debajo es particularmente fluído. 

Hace 20.000 años, gran parte de la superficie terrestre estaba cubierta de una  capa de hielo que en la Antártida llegaba hasta los 3 km de espesor. La corteza terrestre está sobre el manto que tiene unos 2.900 km de espesor, blando y viscoso, lo que permitió que la corteza descienda por el peso del hielo. Por esa razón, se estima que durante la Edad de Hielo, la superficie bajo la capa más gruesa se hundió hasta 500 m. Cuando el hielo se fundió y la superficie terrestre dejó de soportar ese peso, la corteza volvió a ascender, primero rápido por el efecto del rebote elástico y luego más lento. Actualmente, la velocidad de ascenso varía de un lugar a otro

Valentina Barletta, del Instituto Nacional del Espacio de la Universidad Técnica de Dinamarca, que ha dirigido el reciente estudio, explicaba que “cuando el hielo se funde y su capa se vuelve más delgada, la Tierra se adapta e inmediatamente sube algunos milímetros, dependiendo de la cantidad de hielo desaparecida […] En cierto modo, la Tierra actúa como si fuera un colchón viscoelástico. Necesita varios miles de años para reajustarse tras el deshielo. En Escandinavia, el sustrato rocoso asciende unos 10 mm por año”.

El artículo publicado en Science explica se usaron datos de estaciones GPS para mostrar que la bahía del Mar de Amundsen, en la Antártida Occidental, está ascendiendo a un ritmo de 41 mm por año, una de las mayores velocidades jamás registradas en zonas glaciales. En Groenlandia, por ejemplo, hay una elevación de hasta 30 mm por año, aunque esto se debe al rebote elástico inmediato, el más veloz. El ascenso excepcionalmente rápido del lecho rocoso en la Antártida Occidental da nuevos datos sobre la estructura del manto que hay por debajo.

Barletta agragaba: “El ascenso normalmente se produce con lentitud, a lo largo de miles de años, pero en la bahía del Mar de Amundsen vemos que se está produciendo en siglos o incluso décadas. […] Esto nos indica que el manto bajo la superficie es muy fluido y se desplaza rápidamente cuando se elimina el peso del hielo”. Y de hecho está acelerándose. De acuerdo con el estudio, en cien años su velocidad será 3,5 veces mayor de lo que es ahora, llegando a más de 14 centímetros anuales.

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Post Author: Matias Olate

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