“Todos los niños son científicos”. César Ojeda

Acá les dejamos la editorial del tercer número de nuestra revista digital “CANOPUS” una reflexión del Director  Editorial:

“Alguna vez de niños hemos tenido la curiosidad de conocer cómo funciona un auto,
el sonido de algún muñeco, o tal vez por simple picardía desarmamos el juguete de
algún hermano y …. De repente no logramos armarlo o empezamos a imaginar en
cómo mejorarlo, sin darnos cuenta en este singular momento estamos entrando en
un camino sin retorno que es el de buscar soluciones a los problemas. Y en este
preciso momento es cuando estamos dando nuestros primeros indicios de ser un
“científico”.Ante la falta de algo que consideramos necesario, o por simple curiosidad, es donde
la voluntad se pone en acción y nos convertimos sin notarlo en responsables de un
progreso, después será tarea de nuestra creatividad el llevarlos a obtener una
solución al problema planteado.

Septiembre fue el mes para que los estudiantes demostraran lo trabajado con sus
maestros, profesores, compañeros y familiares en la muestra Departamental de Feria
de Ciencia en Malargüe.

Y haciendo un poco de historia, las ferias de ciencias nacieron en 1967 en el seno
del Conicet, con el apoyo de Bernardo Houssay, premio Nobel de Medicina (1947),
cuando un grupo de jóvenes le propuso exponer los trabajos científicos en los
colegios.

Constituyen uno de los puntos fuertes de la educación porque se logra que
estudiantes y docentes trabajen mancomunadamente tras un proyecto
determinado, lo cual implica un gran aprendizaje. Gran parte del éxito de la
experiencia depende de que el educador sepa estimular a los alumnos para
leer, investigar, indagar, consultar profesionales que puedan enriquecer su
trabajo.

Y aquí es donde no podemos dejar pasar por alto todo el esfuerzo y dedicación
que ponen cada uno de los actores que están involucrados en cada uno de los
35 proyectos que se presentaron en la feria de ciencias Malargüe, un certificado,
una devolución respetuosa, un saludo, una mención especial, una caricia al
trabajo y dedicación que han puesto cada uno de estos futuros científicos es lo
que debería haber tenido esta feria, todos los trabajos que pude observar fueron
exitosos y se merecían un buen reconocimiento, no monetario, ya que ningún
científico va atrás de un incentivo económico cuando decide dedicarse a esto, si
un reconocimiento y un buen cierre de Jornada que demostrara lo importante
que fue haber contado con estos proyectos en la feria de Ciencia.


Hubo trabajos que motivaron mi curiosidad y la reflexión, dos ingredientes que
considero son la madre del conocimiento y de los descubrimientos. Cuando un docente
logra que sus alumnos despierten ese “bichito científico” seguramente serán
estudiantes que aprenderán a pensar, a discernir, a desarrollar un espíritu crítico, y eso
se merece un gran premio, QUE ES EL RECONOCIMIENTO, EL DECIR GRACIAS
FUTUROS CIENTIFICOS, GRACIAS DOCENTES, GRACIAS PAPAS, GRACIAS A
TODOS LOS QUE LOGRARON QUE ESTOS ESTUDIANTES SEAN FUTUROS
CIENTÍFICOS.

Es mantener viva esa curiosidad con la feria, enseñar, aprender y no solamente
tener un premiar el resultado sino el proceso.
Desde nuestra revista, verán reflejado un análisis y una felicitación, en los próximos
números, a cada uno de los proyectos, sus autores, asesores y todo el que haya
colaborado con estos Jóvenes.”

¡YA PODÉS DESCARGAR EL N°3 DE “CANOPUS!

Post Author: Matias Olate

22 años. Futuro Geólogo. Divulgador científico. Estudiantes de Ciencias en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UNCuyo. Escritor, un libro en mi haber y dos en proceso. Locutor en Radio Nacional Malargüe. Programador Júnior en Java (muy junior). Community Manager en Planetario Malargüe. Capacitador básico en Ciencias Exactas en el Planetario Malargüe. Guía de Sitio. 02/11/95

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