As if this Hubble Space Telescope picture isn't cluttered enough with myriad galaxies, nearby asteroids photobomb the image, their trails sometimes mimicking background astronomical phenomena. The stunningly beautiful galaxy cluster Abell 370 contains an astounding assortment of several hundred galaxies tied together by the mutual pull of gravity. Located approximately 4 billion light-years away in the constellation Cetus, the Sea Monster, this immense cluster is a rich mix of a variety of galaxy shapes. Entangled among the galaxies are thin, white trails that look like curved or S-shaped streaks. These are trails from asteroids that reside, on average, only about 260 million kilometres from Earth — right around the corner in astronomical terms. The trails appear in multiple Hubble exposures that have been combined into one image. Of the 22 total asteroid sightings for this field, five are unique objects. These asteroids are so faint that they were not previously identified. The asteroid trails look curved due to an observational effect called parallax. As Hubble orbits around Earth, an asteroid will appear to move along an arc with respect to the vastly more distant background stars and galaxies. The motion of Earth around the Sun, and the motion of the asteroids along their orbits, are other contributing factors to the apparent skewing of asteroid paths. All the asteroids were found manually, the majority by "blinking" consecutive exposures to capture apparent asteroid motion. Astronomers found a unique asteroid for every 10 to 20 hours of exposure time. These asteroid trails should not be confused with the mysterious-looking arcs of blue light that are actually distorted images of distant galaxies behind the cluster. Many of these far-flung galaxies are too faint for Hubble to see directly. Instead, in a dramatic example of "gravitational lensing," the cluster functions as a natural telescope, warping space and affecting light traveling through the cluster towa

Enredados entre las galaxias del cúmulo Abell 370 de la imagen, se destacan unos trazos blancos, curvados o en forma de “ese”. Son rastros de asteroides que están a solo 260 millones de kilómetros de la Tierra, mientras que el cúmulo está situado a unos cuatro mil millones de años luz. Estos rastros aparecen en múltiples exposiciones de Hubble, que se han combinado para formar una sola imagen. Presentan un aspecto curvo por un efecto de observación que se llama paralaje. Todos los asteroides se detectaron de forma manual, la mayoría al “parpadear” en exposiciones  para capturar el movimiento aparente del asteroide; se encontraron los asteroides por cada 10 o 20 horas de tiempo de exposición.

Estos rastros no se tienen que confundir con los arcos de luz azul que son imágenes distorsionadas de galaxias distantes que están detrás del cúmulo; pero muchas de ellas son demasiado débiles como para que Hubble las vea directamente. La posición del campo en el firmamento está cerca de la eclíptica, es decir el plano del Sistema Solar. Curiosamente es la zona donde está la mayoría de los asteroides. Las observaciones del cielo profundo del Hubble, tomadas a lo largo de una línea de visión cercana al plano de nuestro Sistema Solar, es común que vean rastros de asteroides.

Todos los 30 de junio se celebra el “Día del Asteroide”, con el objetivo de concienciar sobre estos ellos y la protección de nuestro planeta frente a un posible impacto.

Como le hemos comentado años anteriores, la fecha conmemora el aniversario del evento de Tunguska, el impacto por asteroide más catastrófico conocido, que tuvo lugar el 30 de junio de 1908, mirá más información acá.

Fuente.