Especial Feria de Ciencias Departamental 2018 – Todos los proyectos

Todo el mes pasado les estuvimos comentando sobre 5 proyectos realizados en la feria departamental pasada. Dejamos acá el análisis de nuestros 5 proyectos elegidos. Todo en una misma entrada:

Cronograma de la Feria de Ciencias Departamental

El día martes 28 de agosto de 2018, se realizó una nueva edición de la Feria Departamental de Ciencias, coordinada desde la Dirección de Educación en la cual participaron 40 proyectos. Dichos proyectos estaban compuestos por alumnos de las escuelas malargüinas tanto del nivel primario como secundario.

El evento comenzó a la mañana, con el acto protocolar y donde, estudiantes de la escuela James Watson Cronin realizaron un simpático baile de apertura. Las exposiciones continuaron hasta las 12:30 del mediodía. Terminando con un receso se continuó desde las 14:00 hasta las 18:00 hs donde se desarmaron los stands y comenzó el acto de clausura y entrega de premios.


1- Los cómplices de Newton: La mejor teoría es la práctica

Lo interesante de este proyecto es que muy distinto a lo que he acostumbrado a ver todo este tiempo. Este trabajo realizado por Valentín Ravotti y Julieta Palacios era de nada más ni nada menos que Física, una de las asignaturas más problemáticas para los estudiantes de secundaria. 

Particularmente ellos decidieron explicar las famosas “leyes de movimiento de Newton” las cuales son 3 y están ilustradas en la siguiente imagen de una manera bastante amena y con poca rigurosidad científica.

Lo bueno de estos chicos es que al consultarles ellos realmente comprendían muy bien las 3 leyes, y las demostraban con interesantes experimentos muy fáciles de replicar.

Un ejemplo era la relación proporcional directa de la segunda ley donde se define a la sumatoria vectorial de las fuerzas externas que afectan a un cuerpo como resultado de su masa multiplicado por la aceleración que adquiere. 

Ellos “pasaban a la práctica” a esa teoría con un camión de juguete anclado a un recipiente con bolitas. El peso del recipiente con “bolitas” es la fuerza externa que aplica al camión; y lo que hacían los chicos era variar drásticamente ese peso en distintos ensayos manteniendo la masa del camión estática, mostrando al final que efectívamente la aceleración del vehículo era proporcional a la masa que poseía, en función de la fuerza externa.

Este proyecto me pareció bastante interesante ya que era uno de los pocos donde realmente se comprendió bien un tema que quizá, presenta problemas en chicos de un nivel superior educativo. Sin dudas, esta, es la manera de enseñar.


2-EL COMPRESOR SOLAR: Una solución ecológica y práctica.

Ya vamos por el anteúltimo proyecto de los que analizaremos de una forma distinta a la evaluación desde el Complejo Planetario Malargüe. En este caso estamos ante un trabajo de Cerda Axel y Peñalosa Nazario, ambos alumnos de la escuela 4-228 Eugenio Izsaky, Técnica Electromecánica.

Cabe destacar que esta escuela está ubicada en un edificio alquilado en la calle Uriburu, aunque los planes dicen que cuando se construya un edificio propio este deba estar al sur del departamento. Eso es porque el proyecto en primer instancia fue para darle a los alumnos de la escuela 1-718 Profesor Nicolás Bustos Dávila, escuela primaria a la cual yo asistí, tuviera una secundaria “a la mano”, porque no hay en esa zona.

Esta introducción se debe para mostrar que la mayor parte de los alumnos que asiste a la escuela Técnica Electromecánica viven en aquella parte de la Ciudad de Malargüe. El medio de transporte más común de los chicos es la bicicleta para poder recorrer esas distancias en un tiempo relativamente corto, ya que, al ser una escuela técnica, su tiempo es limitado.

Los chicos en este proyecto expusieron una solución a uno de los problemas más comunes de las bicicletas, las ruedas desinfladas, tanto por pequeñas pinchaduras o simplemente por mala suerte. La respuesta de los alumnos a estos dramas fue la instalación de un pequeño compresor para que quienes tengan que, puedan inflar sus ruedas.

Además, lo interesante yace en la independencia del dispositivo a la red eléctrica: es solar. Este compresor está conectado a una batería que a su vez está en conexión con un panel solar. Siempre que la batería tenga la carga suficiente, los chicos podrán saltar el problema de volver caminando a sus casas. Esto es un ejemplo perfecto de la aplicación de lo aprendido para una situación de todos los días.


3 – UNIENDO MATERIALES III: El compromiso por querer cambiar las cosas.

Llegamos a un proyecto ecológico, donde lo que más destacó es el compromiso por parte de Galla Francisco y Matías Benegas por querer intentar cambiar las cosas.

Su proyecto “Uniendo Materiales III” se basa principalmente en realizar juguetes o esculturas con la chatarra electrónica. Los chicos tenían un lindo discurso preparado entre ambos, donde tenían repartido con sus partes intercaladas. Su objetivo parecía que era recalcar a la población sobre la diferencia entre “basura” y “residuo“. También tenía muy en claro algo que estamos tratando en nuestra revista digital “Canopus“, la cual puedes leer pinchando aquí; a lo que me refiero es a la “Ley de las 3 R’s“.

Soy alguien que ha acostumbrado a participar en proyectos de Ferias de Ciencias estando en diversos roles, de hecho se podría decir que estuve en todos ellos; desde expositor, asesor, evaluador, coordinador y organizador. Con esto quiero recalcar que pocas veces he visto un compromiso tal con lo chicos como el que vi del “stand 18”.  Ellos realmente querían inculcarle a la gente lo grave de la contaminación que generamos, quizá con ciertos errores comprensibles por falta de información o falta de investigación, pero sin duda, creo que algunos cambios en algunas personas fueron realizados.

Cuando comencé a “pincharles” con ciertos temas, como de tirar residuos en la calle, comenzaban a intentar cambiar mi forma de ver el mundo, saliéndose de su speech y hablando de una manera más real con argumentos convencedores. Me hizo recordar a cuando iba a la escuela donde escribí un pequeño texto de mis pensamientos. 

“Los chicos son el futuro” dicen, no hay afirmación más correcta.


4 – ¡COMPAÑEROS EN ACCIÓN! Un sismoscopio.

Los alumnos de la escuela 1-599 Tte. Gral. Rufino Ortega, particularmente de 5to A y B, tienen un compañero llamado Lucas, quien es hipoacúsico. La ciudad de Mendoza, es una zona sísmica, por lo que en toda la provincia, hay una reglamentación antisísmica, así como simulacros en las escuelas. Los chicos de quinto observaron que Lucas se asustó en uno de los simulacros, que comienzan con un timbre, el cual él no pudo escuchar. Esa situación, me comentabas las expositoras, fue la razón por la cual comenzaron este interesantísimo proyecto, un sismoscopio.

Este, es un dispositivo sencillo que detecta las vibraciones causadas por movimientos sísmicos, y así avisar mediante una luz intermitente a la personas sordas o con hipoacusia  cuando está temblando. Para fabricarlo se necesita:

  1. Un objeto para utilizar como péndulo.
  2. Un hilo de cobre.
  3. Dos tornillos medianos.
  4. Plataforma y lateral de madera.
  5. Un transformador de corriente de 12V.
  6. Una batería de 12V.
  7. Un interruptor.
  8. Un faro de led.
  9. Cables eléctricos.

El detector funciona conectado a la corriente, y tiene la batería de respaldo. El péndulo está fijado en un lateral de la estructura de madera suspendido por un hilo de cobre y conectado al circuito eléctrico. El hilo de cobre pasa por un anillo de metal que cierra el circuito cuando hacen contacto. Cuando ocurre un movimiento sísmico, al oscilar el péndulo y tocar el anillo de metal, se cierra el circuito, encendiendo la lámpara led y así avisando a las personas con dificultades de escuchar las alertas.

Tuve la posibilidad de escuchar a dos expositoras, Guadalupe Díaz, y Guadalupe Carrizo, quienes con mucho interés y entusiasmo, me comentaron el funcionamiento del dispositivo, así como su agradecimiento al Ingeniero Civil Sergio Ojeda, su asesor científico. Las niñas recalcaron que quieren que su dispositivo pueda ser replicado para ser instalados en otras aulas, escuelas y todo lugar público.


5 – Text vs Contex: El interés más allá de una mera clase de Inglés

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En este caso, la base del proyecto, o más bien la categoría en la cual el proyecto estaba encasillado fue “Intercultural Bilingüe”, para mí fue más un análisis de dos realidades distintas.

Las expositoras del proyecto son alumnas de la escuela secundaria Nº 4-191 Daniel H. Pierini. Cyntia Nicol Avila y su compañera quien se llama Soledad Roco, me comentaron que, en una clase de inglés, analizaron cómo era la crianza de terneros para generar alimento en el Reino Unido. Luego de haber visto eso, investigaron que acá en Malargüe también se crían vacunos para alimentarnos; por lo que se dispusieron a ver las diferencias entre uno y otro.

Lo que primaba en cuanto  criar a un animal en el Reino Unido y realizar la misma actividad acá en Malargüe, Argentina era la alimentación. Mientras que en el Viejo Continente se cría de “manera natural” al ganado, comiendo pastizales, aquí se lo realiza dándoles una gran cantidad de alimento balanceado diario. Dichas diferencias alimenticias generan diferentes formas de crecimiento del animal, principalmente en la velocidad que este lo hace. En el Europa el crecimiento del animal tarda unos 90 días pero acá, ese tiempo se puede llegar a reducir hasta unos 45 días, dicho período es comprendido entre los 45 y 60 días.

Lo que destaco de este proyecto en primera medida es su originalidad, además, lo interesante yace en que la materia principal del proyecto es el idioma inglés, lo que conlleva que el proceso realizado para hacer el trabajo utilizando el idioma extranjero tanto para leer el texto original, como para realizar su equivalente con el ganado de malargüe, lo hace distinto. Una manera distinta y práctica de aprender.


“Todos los niños son científicos”. César Ojeda

Para finalizar este artículo, les dejamos la editorial del tercer número de nuestra revista digital “CANOPUS” una reflexión del Director  Editorial:

“Alguna vez de niños hemos tenido la curiosidad de conocer cómo funciona un auto,
el sonido de algún muñeco, o tal vez por simple picardía desarmamos el juguete de
algún hermano y …. De repente no logramos armarlo o empezamos a imaginar en
cómo mejorarlo, sin darnos cuenta en este singular momento estamos entrando en
un camino sin retorno que es el de buscar soluciones a los problemas. Y en este
preciso momento es cuando estamos dando nuestros primeros indicios de ser un
“científico”.Ante la falta de algo que consideramos necesario, o por simple curiosidad, es donde
la voluntad se pone en acción y nos convertimos sin notarlo en responsables de un
progreso, después será tarea de nuestra creatividad el llevarlos a obtener una
solución al problema planteado.

Septiembre fue el mes para que los estudiantes demostraran lo trabajado con sus
maestros, profesores, compañeros y familiares en la muestra Departamental de Feria
de Ciencia en Malargüe.

Y haciendo un poco de historia, las ferias de ciencias nacieron en 1967 en el seno
del Conicet, con el apoyo de Bernardo Houssay, premio Nobel de Medicina (1947),
cuando un grupo de jóvenes le propuso exponer los trabajos científicos en los
colegios.

Constituyen uno de los puntos fuertes de la educación porque se logra que
estudiantes y docentes trabajen mancomunadamente tras un proyecto
determinado, lo cual implica un gran aprendizaje. Gran parte del éxito de la
experiencia depende de que el educador sepa estimular a los alumnos para
leer, investigar, indagar, consultar profesionales que puedan enriquecer su
trabajo.

Y aquí es donde no podemos dejar pasar por alto todo el esfuerzo y dedicación
que ponen cada uno de los actores que están involucrados en cada uno de los
35 proyectos que se presentaron en la feria de ciencias Malargüe, un certificado,
una devolución respetuosa, un saludo, una mención especial, una caricia al
trabajo y dedicación que han puesto cada uno de estos futuros científicos es lo
que debería haber tenido esta feria, todos los trabajos que pude observar fueron
exitosos y se merecían un buen reconocimiento, no monetario, ya que ningún
científico va atrás de un incentivo económico cuando decide dedicarse a esto, si
un reconocimiento y un buen cierre de Jornada que demostrara lo importante
que fue haber contado con estos proyectos en la feria de Ciencia.

Hubo trabajos que motivaron mi curiosidad y la reflexión, dos ingredientes que
considero son la madre del conocimiento y de los descubrimientos. Cuando un docente
logra que sus alumnos despierten ese “bichito científico” seguramente serán
estudiantes que aprenderán a pensar, a discernir, a desarrollar un espíritu crítico, y eso
se merece un gran premio, QUE ES EL RECONOCIMIENTO, EL DECIR GRACIAS
FUTUROS CIENTÍFICOS, GRACIAS DOCENTES, GRACIAS PAPAS, GRACIAS A
TODOS LOS QUE LOGRARON QUE ESTOS ESTUDIANTES SEAN FUTUROS
CIENTÍFICOS.

Es mantener viva esa curiosidad con la feria, enseñar, aprender y no solamente
tener un premiar el resultado sino el proceso.
Desde nuestra revista, verán reflejado un análisis y una felicitación, en los próximos
números, a cada uno de los proyectos, sus autores, asesores y todo el que haya
colaborado con estos Jóvenes.”

Post Author: Matias Olate

23 años. Futuro Geólogo. Divulgador científico. Estudiantes de Ciencias en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UNCuyo. Escritor, un libro en mi haber y dos en proceso. Locutor en Radio Nacional Malargüe. Programador Júnior en Java (muy junior). Community Manager en Planetario Malargüe. Capacitador básico en Ciencias Exactas en el Planetario Malargüe. Guía de Sitio. 02/11/95