SunRISE: la misión para estudiar las causas de las tormentas solares.

Agustin Ollarce

NASA ha seleccionado una nueva misión para estudiar cómo el Sol genera y libera tormentas gigantes de partículas solares, en el espacio planetario. Dicha información no solo mejorará la comprensión de cómo funciona nuestro sistema solar, sino que además ayudara a proteger a los astronautas que viajan a la Luna y Marte al proporcionar una mejor información sobre cómo la radiación del Sol afecta el entorno espacial por el que deben viajar.



La nueva misión, llamada Sun Radio Interferometer Space Experiment (SunRISE), es un conjunto de seis CubeSats que funcionan como un radiotelescopio muy grande. La NASA planea diseñar, construir y lanzar SunRISE antes del 1 de julio de 2023.

NASA eligió SunRISE en agosto de 2017 como una de las dos propuestas de Misión de Oportunidad para llevar a cabo un estudio de concepto de misión de 11 meses. En febrero de 2019, la agencia aprobó un estudio de formulación continua de la misión por un año adicional. SunRISE está dirigido por Justin Kasper en la Universidad de Michigan en Ann Arbor y administrado por el Jet Propulsion Laboratory (JPL) de la NASA en Pasadena, California. 

“Estamos muy contentos de agregar una nueva misión a nuestra flota de naves espaciales que nos ayuda a comprender mejor el Sol, así como también cómo nuestra estrella influye en el ambiente espacial entre los planetas”. […] “Cuanto más sepamos sobre la erupción del Sol con los eventos del clima espacial, más podremos mitigar sus efectos en las naves espaciales y los astronautas”.

Dijo Nicky Fox, director de la División de Heliofísica de la NASA. 

Una nueva misión de la NASA llamada SunRISE estudiará lo que impulsa las tormentas de partículas solares (oleadas gigantes de partículas solares que brotan del Sol) como se muestra en esta ilustración. 
Comprender cómo tales tormentas afectan el espacio interplanetario puede ayudar a proteger las naves espaciales y los astronautas.
Credito: NASA

El diseño de la misión se basa en seis CubeSats con energía solar, cada uno del tamaño de un horno tostador, para observar simultáneamente imágenes de radio de emisión de baja frecuencia de la actividad solar y compartirlas a través de la Red de Espacio Profundo de la NASA. La constelación de CubeSats volaría a 10 kilometros de distancia entre sí, por encima de la atmósfera de la Tierra, lo que de lo contrario bloquea las señales de radio que SunRISE observará. Juntos, los seis CubeSats crearán mapas 3D para determinar dónde se originan las explosiones de partículas gigantes en el Sol y cómo evolucionan a medida que se expanden hacia el espacio. Esto, a su vez, ayudará a determinar qué inicia y acelera estos chorros gigantes de radiación. Las seis naves espaciales individuales también trabajarán juntas para mapear, por primera vez, el patrón de líneas de campo magnético que se extienden desde el Sol hacia el espacio interplanetario.

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