CLASE 14: ¿Es real el OVNI de una foto o video? [GUÍA PARA DETECTAR OVNIS]

Ya vimos de una manera más o menos detalla a los fenómenos que generalmente son catalogados como OVNI’s pero que no lo son. El formato en el que generalmente vienen las “evidencias” de este tipo cuestionable de objetos es en fotografías o vídeos.

Si el objeto no se observó directamente sino que se trata de una fotografía o vídeo, entonces muchos más factores entran en juego. Hay que tener en cuenta muchos factores:

  • Luz.
  • Distancia.
  • Movimiento de la cámara o del objeto.
  • Apertura.
  • Sensibilidad de la película/chip, lente utilizada.
  • Definición.
  • Tasa de bits, etc.

Con la astrofotografía, por ejemplo, se requiere de técnicas especiales para que salga bien, lo ideal. La realidad es que estos metrajes son tomados como una foto a pulso con nuestros smartphones, por lo que indefetiblemente lo que obtendremos no se parecerá mucho a la realidad.

Lo más importante es que la cámara esté firmemente asentada en un trípode o soporte. Si no, el movimiento del pulso hará imposible distinguir con claridad el objeto en la imagen. También hay que tener en cuenta los fenómenos ópticos de los aparatos que utilicemos. Estos pueden ser:

  • Reflexiones en los elementos ópticos (lentes, espejos, diafragmas, etc).
  • Refracciones en los elementos ópticos (lentes, espejos, diafragmas, etc).
  • Efectos de difracción
  • Efectos por distancia de enfoque
  • Efectos por profundidad de campo.

Por ejemplo, un clásico es que las imágenes estén fuera de foco, lo que comúnmente pasa ocurre en las cámaras con “zoom”, adoptan distintas formas que no tienen nada que ver con la forma real del objeto observado. Sino más bien con la forma de los elementos ópticos: lentes, espejos, diafragmas, etc. de la cámara o instrumental utilizado. 

Por otra parte, también hay que considerar los posibles defectos en la lente o en los elementos ópticos, también en el negativo/chip tales como rayones, manchas, partículas, etc. Además, incluso, hay que tener en cuenta posibles fallos en el revelado o procesado de las imágenes, y saber cómo se ha hecho este proceso. Por ejemplo, en fotografía digital, es corriente que aparezcan “píxeles quemados o calientes”; y en astrofotografía, sobre todo las de larga exposición, pueden detectarse rayos cósmicos que al golpear el chip se manifestarán como pequeños puntos en la imagen. 

Por todo esto, lo más deseable sería tener más de una imagen del objeto, a ser posible obtenidas con cámaras diferentes, para lograr analizar algo con cierta seriedad. 

Matias Olate

25 años. Futuro Geólogo. Divulgador científico. Estudiantes de Ciencias en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UNCuyo. Escritor, un libro en mi haber.
Programador Júnior en Java (muy junior).
Community Manager en Planetario Malargüe.
Capacitador básico en Ciencias Exactas en el Planetario Malargüe.
Guía de Sitio.
02/11/95

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