NASA acaba de patentar, un camino más rápido a la Luna.

Agustin Ollarce

NASA ha patentado una nueva ruta para llegar a la Luna que podría significar un enorme ahorro en tiempo, dinero y energía.


Una vista de la Tierra desde la luna capturada por un astronauta del Apolo 8 en 1968. La NASA llama a la famosa imagen “Salida de la Tierra”. 
Crédito: NASA.


En 1969, el Apolo 11 demoró poco más de 4 días para llegar a la Luna, si medimos el tiempo entre el lanzamiento desde el Centro Kennedy hasta el alunizaje. Tras estos primeros intentos, la carrera espacial se centró en la optimización de recursos para llegar más allá en el espacio, y la NASA ha hecho un anuncio que podría replantear esas condiciones e impulsar la investigación espacial reduciendo componentes claves como tiempo, energía y dinero: una nueva ruta.

Esta patente de la Agencia Aeroespacial ha sido registrada en la oficina de Patentes y Marcas Registradas de los Estados Unidos (pueden leer la solicitud clickeando) y establece una serie de maniobras en el espacio que pueden ser aprovechadas por pequeños vehículos en órbita, que no son capaces de acumular mucho combustible.

Esta nueva ruta está centrada en dispositivos pequeños destinados a la investigación científica, cuyo tamaño no iguala al de un rover o una cápsula Crew Dragon. La patente podría permitir que el proyecto DAPPER pueda llevarse a cabo con éxito.

El Polarímetro Pathfinder de la Edad Oscura (DAPPER) es un concepto de nave espacial en órbita lunar diseñada para medir el espectro de hidrógeno desplazado al rojo emitido durante “Cosmic Dawn”, la época de la formación estelar inicial en la evolución del Universo. El proyecto busca registrar las primeras frecuencias emitidas durante la expansión del cosmos, periodo en el que las galaxias y los agujeros negros comenzaron su proceso de formación.


Una ilustración de la nave espacial Dark Ages Polarimeter Pathfinder, o Dapper, que orbita más allá del lado lejano de la luna. 
Crédito: Universidad de Colorado Boulder; NASA.

El registro de la NASA establece que estos vehículos de capacidad energética limitada pueden aprovechar el propio impulso del planeta en ciertas coordenadas y momentos del día, un cálculo milimétrico que permite la dosificación de energía en vehículos que lo requieren.

“Esta trayectoria a la Luna surgió por necesidad, como suelen suceder estas cosas”. […] “Necesitábamos mantener bajos los costos de lanzamiento y encontrar una manera barata de llegar a la luna”.

Señaló Jack Burns, astrofísico de la Universidad de Colorado Boulder y líder de la misión DAPPER.

Para determinar esta nueva ruta, los investigadores tomaron como referencia un punto ubicado a 35,785.4 kilómetros sobre el ecuador de la Tierra (casi la décima parte de la distancia entre la Tierra y la Luna). A esa altura, comenzaron a identificar condiciones en donde se puede usar parte de la fuerza gravitacional de la Tierra para tomar impulso y ahorrar energía, que el DAPPER puede destinar a corregir la ruta.


Diagramas que muestran una trayectoria patentada por la NASA a la órbita de la luna diseñada para equilibrar el consumo de combustible y la velocidad de una pequeña nave espacial. Crédito: NASA

La NASA confirma que este nuevo giro de la asistencia por gravedad mantiene el tiempo de vuelo en aproximadamente 2 meses y medio, mientras que opciones similares pueden llevar seis meses.  

Esta nueva ruta permite evadir radiaciones que puedan dañar componentes electrónicos en estos equipos, además de aprovechar cualquier momento para colocarlos en distintos ángulos respecto a la Luna en cualquier momento.

La patente de la NASA tiene un valor nominal de 50 mil dólares, pero casi siempre el precio negociado está entre 5 mil o diez mil dólares y regalías. En este caso se usa la patente como registro de este hallazgo para certificar que una institución obtuvo este resultado previamente.

Fuente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Next Post

China lanzó su primera nave espacial reutilizable sin previo aviso.

Sin ningún anuncio oficial o advertencia de ningún tipo, el programa espacial de gestión militar de China lanzó su primera nave espacial experimental reutilizable el viernes 4 de septiembre. Este lanzamiento dejo asombrada a la comunidad científica.