Ayer la conocida empresa aeroespacial SpaceX tenía programada una prueba de gran altitud para la SN9, el prototipo funcional más reciente de la Starship. La idea era que la nave logre alcanzar una gran altura, de 10.000 metros, para luego aterrizar. Todo esto sin que surgieran fallas en los motores, claramente.

Nuevamente SpaceX no logró completar su objetivo, ya que se quedó a medio camino al intentar aterrizarla. Poco antes de llegar a la superficie, la SN9 no logró corregir su inclinación para colocarse en una posición adecuada de aterrizaje. Eso resultó con la Starship SN9 impactando en tierra y explotando de manera inesperada. Debajo el video.

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