Unos astrónomos han detectado por vez primera la huella de una sustancia química llamada radical hidroxilo en la atmósfera de un exoplaneta. La detección es obra de una colaboración internacional de astrónomos liderada por Stevanus Nugroho desde el Centro de Astrobiología de los Institutos Nacionales de Ciencias Naturales en Japón y la Queen’s University en Irlanda del Norte. El grupo también incluye a investigadores del Trinity College en Dublín, Irlanda.

El radical hidroxilo (OH) se encontró en el lado diurno del exoplaneta WASP-33b. Este planeta es del tipo conocido como “Júpiter ultracaliente“. Un planeta gigante gaseoso como Júpiter pero que orbita su estrella anfitriona mucho más cerca de lo que en nuestro sistema solar Mercurio orbita el Sol. Como es previsible, la atmósfera de ese exoplaneta alcanza temperaturas de más de 2.500 grados centígrados.

Conociendo los Júpiter calientes.

La detección también es importante porque con ella comienza a conocerse más a fondo la química de esa clase de planetas). En la atmósfera terrestre, el radical hidroxilo se produce principalmente por la reacción del vapor de agua con el oxígeno atómico. Es el llamado “detergente atmosférico” y desempeña un papel crucial en la atmósfera terrestre. Lo que hace es purgar gases contaminantes que pueden ser peligrosos para la vida como el metano o el monóxido de carbono.

Los astrónomos han detectado previamente indicios de gas de óxido de titanio y hierro. El radical hidroxilo desempeña un papel clave en la química de la atmósfera a través de las interacciones con el vapor de agua y el monóxido de carbono. Se cree que la mayor parte del radical hidroxilo de la atmósfera de WASP-33b se ha producido por la destrucción del vapor de agua debido a la altísima temperatura.

“En nuestros datos solo vemos una débil señal del vapor de agua, lo que apoyaría la idea de que el agua está siendo destruida en este entorno extremo, siendo uno de los resultados de ello la formación de hidroxilos”.

, explica Ernst de Mooij, de la Queen’s University de Belfast, coautor de este estudio.

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